Qigong V
¡Empezamos la segunda mitad de la serie del Qigong de Ocho Sonidos Curativos!
La versión que estamos explicando es muy sencilla, pero su práctica regular es muy potente y beneficiosa.
Tan simple como inspirar y exhalar emitiendo un sonido concreto. La vibración del sonido en nuestro cuerpo tiene un efecto terapéutico.
¡Hoy nos toca hablar del Sonido del Estómago!
Elemento es una traducción popular, pero de una forma más correcta hablaríamos de Fases o Movimientos.
“Recibe y madura los alimentos”
“Digiere los problemas cotidianos y nutre el Intelecto”
“Controla el Descenso”
“Rige la capacidad de criar, cuidar y nutrir a otros”
Empezaremos sentándonos relajados pero bien erguidos. Lo haremos en un cojín o en el suelo si podemos, o en una silla si no estamos acostumbrados. Las manos descansan cerca del ombligo palma arriba Esperamos un tiempo así, sin hacer nada.
Busquemos una práctica muy simple y regulemos una respiración tranquila.
Las manos suben frente al torso palma arriba con los dedos corazón tocándose. Al llegar al plexo solar se juntan como rezando.
Desde ahí se separan los brazos bien estirados cada uno a un lado y luego las palmas vuelven a aproximarse, enfrentadas frente al pecho como sujetando una pelota. Buscamos la sensación de estar apretando algo sólido.
Repetimos la primera parte hasta que la sensación entre las palmas sea muy clara.
Luego movemos una mano frente al cuerpo hasta que la palma quede por debajo de la axila contraria, mientras que la mano opuesta intenta tocar la otra axila por detrás con el dorso. El torso gira un poco en la dirección de la mano adelantada.
Finalmente volvemos a girar el torso al frente.
La respiración en este ejercicio es cuadrada.
1) Inhalamos lento mientras los brazos se mueven
2)Mantenemos el aire un momento al girar el torso al frente
3)Exhalamos vibrando el sonido “Muuuuuu” mientras doblamos el torso.
4) Estamos un momento sin aire y luego nos erguimos y las manos vuelven a la posición inicial
La secuencia entera se considera 1 repetición. 56 repeticiones constituyen una sesión. En cada repetición alternamos el lado de giro.
Si respiramos profundamente y vibramos bien el sonido tenemos una práctica muy beneficiosa a la que dedicar 20 minutos. Es muy buena idea dar un paseo tranquilo después de practicar.
