Qigong VI
¡Ya casi estamos terminando la serie del Qigong de Ocho Sonidos Curativos!
La versión que estamos explicando es muy sencilla, pero su práctica regular es muy potente y beneficiosa.
Tan simple como inspirar y exhalar emitiendo un sonido concreto. La vibración del sonido en nuestro cuerpo tiene un efecto terapéutico.
¡Hoy nos toca hablar del Sonido del Hígado!
Elemento es una traducción popular, pero de una forma más correcta hablaríamos de Fases o Movimientos.
“Controla la libre circulación de Qi en el cuerpo”
“Reserva la Sangre”
“Se abre en los Ojos”
“Nutre los Tendones”
“Se manifiesta en las Uñas”
“Su emoción es la Cólera”
Empezaremos sentándonos relajados pero bien erguidos. Lo haremos en un cojín o en el suelo si podemos, o en una silla si no estamos acostumbrados. Las manos descansan en las caderas palma abajo. Esperamos un tiempo así, sin hacer nada.
Busquemos una práctica muy simple y regulemos una respiración tranquila
Las manos suben desde las caderas por delante del cuerpo. Se paran sobre el esternón, en el primer espacio intercostal, palmas arriba.
Desde ahí las palmas giran hacia dentro yendo hacia las axilas.
Continúan bajando por la espalda hasta alcanzar las lumbares y vuelven al frente a descansar en las caderas palma abajo.
La respiración en este ejercicio es cuadrada.
1) Inhalamos lento mientras las palmas suben.
2)Mantenemos el aire un momento mientras las manos están sobre el esternón y giran hacia las axilas.
3)Exhalamos vibrando el sonido “Xuuuuuuu” mientraslas manos bajan por la espalda.
4) Estamos un momento sin aire y luego las manos vuelven a la posición inicial
La secuencia entera se considera 1 repetición. 56 repeticiones constituyen una sesión.
Si respiramos profundamente y vibramos bien el sonido tenemos una práctica muy beneficiosa a la que dedicar 20 minutos. Es muy buena idea dar un paseo tranquilo después de practicar.
